Durante el octavo
'Santander Surf Film Classic' disfrutamos de este documental
australiano que reúne a una peculiar pareja de surfistas que suman
casi 100 años entre los dos: Ross Clarke-Jones y Tom Carroll. Dos
auténticas leyendas. Existe la opción de disfrutar de la cinta en
3D, aunque no fue el caso en el cine Los Ángeles. La parte más
interesante del documental, al margen de sus imágenes
espectaculares, es la historia de cómo dos estrellas del mundo del
deporte extremo afrontan la crisis de la edad. Un alocado Clarke-Ross
trata de seguir enganchado a la adrenalina del riesgo mientras que
Carroll intenta desengancharse y vivir una vida más familiar y
tranquila. Ese aspecto personal resulta divertido y también, a
ratos, conmovedor. 'Storm surfers' sabe deslizarse bien por la ola
del documental clásico, contar un historia verídica, y adornarla
sin caer en la mera sucesión de imágenes a ritmo de videoclip, un
estigma con el que cargan muchos de los trabajos relacionados con el
surf.
La cinta está rodada con
muchísimos medios técnicos y económicos por lo que está cuidada
al detalle y visualmente muy trabajada. Las escenas de cómic o una
'regresión discotequera' a la adolescencia de Clarke-Jones son
pinceladas narrativas que se agradecen y enriquecen el film.
Estos dos personajes
(reales, pero personajes en toda su dimensión) afrontan la llegada
de los 50 años, en el caso de Carroll ya cumplidos. Ross sigue
estando como una cabra, mientras que el doble campeón del mundo de
surf se siente un padre de familia sin ganas de adrenalina... De
hecho, surfea muy poco en la película y el pobre lo pasa realmente
mal siendo consciente de que no está para arriesgar el pellejo.
Entre ellos se vive un compañerismo tremendo, con sus piques
insensatos y una amistad auténtica. En la película no faltan
apariciones estelares, como Kelly Slater en Pipeline.
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